Por qué merece una visita
La antigua ciudadela de Lisboa corona una de las colinas más altas de la ciudad y conserva murallas, torres y arqueología junto con amplias vistas de los barrios históricos y el estuario del Tajo.
Qué buscar
El recinto combina la ciudadela medieval, torres, murallas y una zona arqueológica que contiene evidencias de ocupaciones anteriores a Portugal. En lugar de buscar habitaciones reales amuebladas, lea la posición dominante sobre el Tajo y las rutas de acceso a la ciudad.
Planifica tu visita
Los accesos a través de Alfama o Mouraria son empinados y el sitio incluye adoquines, escaleras y terreno irregular. Comprueba el circuito en funcionamiento y deja tiempo para la arqueología y los miradores en lugar de reducir la visita a las almenas. La conquista de Lisboa por parte de Alfonso Henriques en 1147 y la posterior conversión de la ciudadela en residencia real pertenecen a distintas etapas de la larga ocupación del sitio.
El recinto situado en la cima de una colina combina restos arqueológicos, murallas y miradores en lugar de un castillo real completamente amueblado. Tenga en cuenta los accesos empinados, las superficies irregulares y las colas, y distinga la fortificación medieval de los barrios circundantes de Mouraria y Alfama.




