Por qué merece una visita

Los muros del castillo que se conservan en Tavira reflejan las fases islámica y cristiana y encierran un jardín cuyos puntos más altos revelan la ciudad, el río Gilão y el paisaje de la laguna cercana.

Qué buscar

Los muros visibles combinan fases islámica, cristiana medieval y de reparación posterior. Desde los puntos altos, la lectura principal es territorial: las casas, el Gilão, las salinas y el paisaje lagunar cercano.

Planifica tu visita

El recinto se compone principalmente de muros y jardín, no de habitaciones amuebladas. Controlar los accesos, tener cuidado con los escalones y desniveles y respetar las iglesias colindantes y el barrio histórico. La toma cristiana de Tavira en 1242 está relacionada con la Orden de Santiago; Siglos más tarde, el terremoto de 1755 contribuyó a la pérdida de importantes fortificaciones.

Las murallas y el jardín que se conservan ocupan un punto alto en Tavira en lugar de formar un castillo completamente amueblado. Las condiciones de entrada pueden cambiar, y los escalones o las superficies irregulares requieren cuidado respetando los edificios religiosos adyacentes.

El recinto restante conserva una vista estratégica sobre el valle del Gilão y las rutas hacia la costa.